Historia de los Helados en Venezuela

HISTORIA
1952-1962: La Compañía Borden (EE.UU.) fundó Helados Club en Caracas, la empresa fue creciendo y se convirtió en la empresa líder del mercado de helados en Venezuela.
Durante el año 60 nacieron las joyas locales más reconocidas: Merengada, Chocolito, Bati Bati, Línea Clásica, Esmorcream (conocido como Línea Imperial en los 90) y Crema Real.
1970: Lanzamiento de otra joya local: Chocomalta.
1978: Grupo Cisneros adquirió a Helados Club y cambió el nombre a Helados Tío Rico, manteniendo la sede.
A finales de los 70 había alrededor de 5.000 carritos de helados Tío Rico en el mercado y una red nacional de distribuidores que aseguraban la disponibilidad de helados Tío Rico para todo el país. En 1994 Grupo Cisneros vendió Helados Tío Rico a Unilever.
1994-1995: Se construyó e inauguró la planta de helados más grande y moderna de América Latina en Guacara, Edo. Carabobo.
Tío Rico se mudó a Guacara, Edo. Carabobo.
1999: Vino el cambio de logo de la cenefa al corazón, siguiendo la armonía mundial de Helados Unilever.
Este cambio de Logo está acompañado por una fuerte inversión en visibilidad (se cambió la mayoría de neveras dentro de un periodo de 8 meses, innovación (Fruttare, Coco, Top, Viennetta y Selva Negra y un producto promocional en forma del nuevo corazón) y un lanzamiento en los medios para el mercado.
2001: por razones de rentabilidad y en respuesta a la crisis económica de Venezuela, Unilever Icecream decidió cerrar la planta y mover su producción local a Barquisimeto, importando algunos productos de su portafolio actual (entre ellos las marcas claves Magnum, Cornetto) de otros países como Chile, Ecuador, México, Brasil y Alemania.
Actualmente, la categoría de helados bajo su marca Tío Rico posee oficinas en Valencia y cuenta con un excelente equipo multidisciplinario a lo largo del territorio venezolano para garantizar la distribución y comercialización de sus marcas en los puntos de venta.
La evolución del logo de los helados Tio Rico. El helado que comíamos todos después del colegio.
Hoy toca recordar esos helados que marcaron época, esos helados que nos hicieron muy felices en nuestra infancia y que los tenemos muy adentro de nuestros recuerdos. Cuando hablamos de Helados recordamos a las 2 grandes marcas: Helados EFE y Tío Rico. Hagamos un recopilación de nuestros helados preferidos de cuando eramos chamos en Venezuela.
El diseño de este, el primer logo de EFE de 1929, se le atribuye al pintor margariteño Pedro Angel González. Los dueños de EFE, los primos Espinosa-Fernández tomaron las iniciales de sus apellidos como elemento de identidad. La representación tipográfica recuerda la usanza de los tipos de madera en carteles.




   El Bom Bom de Tío Rico fue lanzado a finales del 81 y fue el primer helado que tuvo un relleno líquido, de leche condensada. Fue el primer helado lanzado para jóvenes y no para chamitos, porque hasta ese momento siempre los helados habían sido para los más pequeños y hasta aquel entonces la juventud no tenía una marca de helados que respondiera a su estilo de vida. Muy recordado el comercial de televisión con Cristina Wetter, personificando a la sifrina de Caurimare.
   El Crema Real: Famoso helado de la marca Tío Rico. Era una extraña mezcla de mantecado con naranja. Vaya vaina más rara.
   Drácula: Un helado clásico de principios de los ochentas. Aprovechando la moda de las películas de terror de la época, salió este helado. (Ya no me acuerdo si este helado era de EFE o de Tío Rico). Venía con 2 sabores principalmente, chocolate por fuera y fresa por dentro al morderlo. Con la comprar del helado te regalaban tus dientes de Drácula de plástico. Era lo máximo.
Bati Bati : Un super clásico. Sabor a uva y con lo mejor en el fondo. Tremendo chicle bolibomba. Recuerdo que hubo una época en los ochentas que le metieron 2 chicles en el fondo.
El Morocho: El helado morochito era una fija a la salida del colegio. Lo había de varios sabores. Era el propio helado para compartir. Estos helados eran la solución cuando tenías un muchachero para darles helado.
 Golazo de Efe: Otro recuerdo que asociamos a los mundiales es el famoso helado Golazo Efe. Recuerdo que para el mundial de fútbol de México 86, la compañía de helados EFE saco un nuevo helado, el Golazo Efe. Este helado de vasito sabor a chocolate con lluvia de chocolate fue uno de los preferidos de los chamos de la época.
La Canción de los carritos de Helados:
Existe una melodía que para todos los venezolanos es familiar, y esa no es otra que la canción que tenían las camioneticas de helados EFE. Ese sonido hechizante nos decía que el heladero estaba llegando y era la hora de ir a comprar nuestro helado preferido.
Esta melodía tiene como 80 años de antigüedad. Todo comenzó en 1926 cuando en la parroquia caraqueña de la Candelaria abrió las puertas la fábrica de Helados EFE. En aquella época los helados EFE se comenzaron a vender en una marchantica, una cabina de helados sobre una bicicleta, que luego evolucionó hasta convertirse en el actual carrito con ruedas. Años después se introdujeron camionetas pick-up acompañadas por una melodía que sonaba repetidamente llamando la atención del consumidor.
Cuentan que la fundadora de Helados EFE, la Sra. Mila Fernández, mientras estaba de viaje de luna de miel, escuchó por primera vez la melodía en Dinamarca, y se la grabó para siempre. Se trataba de una canción de cuna que utilizó muchas veces para arrullar a sus hijos sin siquiera imaginarse que se convertiría luego en la melodía que haría agua el paladar de los venezolanos que inmediatamente la asocian con el heladero.
La canción de los Helados de EFE de las camionetas de 3 ruedas se ha convertido en patrimonio nacional. Cuando eramos chamos, aunque estuviéramos entretenidos jugando a cualquier cosa, cuando sonaba la melodía de los helados uno dejaba de hacer lo que estaba haciendo e iba corriendo a pedirle dinero a mamá o papá para comprarse el helado preferido.
Aquí les dejo la melodía original mezclada con unas imágenes nostálgicas de los Helados EFE…
Llegó el heladero